Cerramos una semana que tuvo varios vaivenes. Se entremezclaron temas geopolíticos (Rusia, Ucrania, Israel, Irán, Palestina, Corea del Norte y del Sur, China, Taiwan), temas climáticos (lluvias en Brasil, lluvias en Argentina sin ser excesivas), informes de estados de cultivos (USDA reflejo buenos valores, la Bolsa de Cereales nuestra también para Argentina), la demanda aprovecho las bajas para stockearse, el dólar se fortaleció a nivel internacional, el petroleo subió y bajo, como verán fue todo movido. Que nos espera un mercado que por el momento tiene una presión bajista fuerte, aunque esta continuamente buscando un pretexto par lograr afirmarse en los precios. Mucho depende del clima que nos encontremos de acá a fin de año, sobre todo en Sudamérica, ya que puede incidir sobre los totales de producción. Todo esto da lugar a seguir muy de cerca los "serruchos" que ofrece el mercado e ir tratando de tomar posiciones para evitar que algún sobresalto nos arruine la rentabilidad. Queda mucho camino por recorrer aun, pero en el horizonte se ve niebla, no hay una vista buena a futuro. Mas allá de que suceda algo y automáticamente las tendencia cambien en forma abrupta. Pero dejar todo librado al azar es mas que riesgoso. Cada uno sabe bien sus números, y debe seguirlos de cerca. La comercialización ya dejo de ser un deber a futuro para ser una actividad que hay que otorgarle su tiempo diario para seguimientos.