Las lluvias de esta semana permitieron recargar el perfil del suelo y sacar del estrés a los cultivos, que fueron muy castigados durante gran parte del verano. Igualmente, en general el agua para la gruesa llegó tarde; las sojas de primera y los maíces tardíos podrán aprovecharla en el período de llenado, y las sojas de segunda para la floración y fructificación, aunque el futuro de ellas depende más de la fecha de primera helada que determina el final de ciclo. Por último, en soja hay reportes de presencia de chinches e isocas que deberían ser monitoreadas, para decidir la implementación de prácticas de manejo en caso que corresponda.
Se cierra una semana, donde muchos esperaban el Informe de intención de siembra de EEUU, el cual dio mayor superficie de trigo y maíz, en detrimento de la soja. Pero llegaron las lluvias a gran parte de la Argentina y comenzaron a mirar distinto los números de producción. A su vez, cuando todo parecía encaminado a una solución, la pelea entre Trump y Zelensky en la conferencia de prensa, figuro como un retroceso y ahondamiento de posible conflicto bélico. A su vez la UE trata de comenzar a tomar partido, pero aun sin pesar mucho. Todo esto (guste o no) incide sobre las cotizaciones. Brasil avanza con su cosecha, dando lugar a mayores disponibilidades para exportar, Rusia achica sus volúmenes exportables de trigo, y asi muchos comentarios mas que dan lugar a un mercado totalmente volátil, donde los fondos les cuesta mantener una postura definida y permiten subas y bajas. En su momento instamos a tomar coberturas (PUT) para evitar sorpresa y hoy nos dan la razón.