
Los cultivos de cereales implantados se encuentran entre tres hojas a macollaje, y el estado general es bueno. Esta semana se pudo avanzar con los trabajos de fertilización y controles de malezas principalmente en los lotes de trigo y cebada, y se terminaron de sembrar algunos potreros destinados a alpiste. También progresa la preparación de la superficie destinada a cultivos de verano, estimándose que el inicio de campaña sería con girasoles y maíces temprano a principio de octubre. Por último, los precios de los fertilizantes se mantienen muy firmes, con valores de urea en las terminales portuarias superando los u$/t 600 y fosfato diamónico por encima de los u$/t 900.
Cerramos una semana donde la debilidad fue la consigna de las cotizaciones. La influencia de la sobreoferta, junto a un buen estado de los cultivos en EE.UU., con China totalmente abocada a comprar en Sudamérica y una producción de trigo importante en Rusia, son indicativos de que la producción y la falta de demanda son los principales ingredientes del mercado actual.
Los fondos de inversión están apostando nuevamente a recuperar los mercados de maíz y soja. En Argentina, a pesar de las zonas anegadas y los anuncios de lluvia, el estado de los cultivos también es bueno. Sin embargo, la oferta y la demanda se mantienen calmadas, intentando sostener los precios, que se ven influenciados únicamente por la volatilidad del dólar debido a los vaivenes previos a las elecciones legislativas.