
Esta semana se reactivó la cosecha y afortunadamente se están terminando los últimos lotes de girasol que aún no habían sido trillados. También empezó la cosecha de soja de primera y en los lotes que se han recolectado hasta ahora el rinde obtenido fue entre 15 y 22 qq/ha. Por otro lado, ya hay consultas de insumos para implantar trigo y cebada, aunque los márgenes están muy ajustados. El precio de los fertilizantes, principalmente la urea, generó un aumento significativo en los costos de producción y esto está provocando un efecto negativo sobre la intención de siembra de los cereales de invierno.
Esta vez el clima logro prevalecer sobre la geopolítica internacional. La falta de precipitaciones suficientes sobre EEUU le dio al mercado un empuje de consideración, que termino la semana con una toma de ganancias por parte de los fondos. A esto se le suma los problemas de costos que afronta Argentina para la fina, lo cual pone de manifiesto una preocupación en el mercado. También se sintió la influencia de los anuncios por parte de la UE sobre las observaciones a los embarques de soja y subproductos por parte del Mercosur, lo cual dio lugar a varias controversias. En nuestro país los productores siguen aferrados a sus granos, esperando mejoras en las cotizaciones, pero el avance de la cosecha de gruesa posibilita que las operaciones se mantengan activas, al menos en soja y maíz por temas de almacenamiento y logistica.